Media hora antes de la convocatoria, el anfiteatro Gabriela Mistral de la Casa de América ya estaba lleno de familias dominicanas muy orgullosas. Padres, hermanos y familiares, engalanados para la ocasión y armados con videocámaras, no podían contener la emoción de ver a sus “niños” recibiendo los Premios a la Excelencia Académica que entrega cada año la Embajada dominicana.